NUESTRAS VIÑAS

Las uvas de nuestros vinos provienen de tres zonas diferentes:
La zona de Grajal de Campos, de suelos muy fértiles y ricos en nutrientes, situados a 800 metros de altitud, donde cultivamos nuestra uva prieto picudo con la que se elaboran nuestros tintos y rosados.

La zona de Gordoncillo, donde se encuentran las viñas de Villacezán, a una altitud de 740 metros. Se trata en un suelo de composición franco-arcillosa, una tierra arenosa y de canto rodado, dedicada a la escasísima variedad albarín con la que elaboramos nuestros vinos blancos.

La zona de Villacalbiel, en el Valle de Villacé, un terreno muy pobre y de mucho canto rodado, situado a 800 metros de altitud, donde se plantaban antiguamente las viñas por ser terreno poco propicio para el cereal. Son suelos franco-arenosos con algo de contenido en arcilla y un ph especialmente bajo, lo que implica que la viña es una superviviente que, gracias a su sistema radicular, busca los nutrientes en las capas más profundas del subsuelo. Hoy esas mismas viñas, algunas centenarias, están siendo recuperadas y sus uvas aportan excelencia a nuestros mejores tintos.